Feliz día de la Mujer

No en vano conmemoramos hoy el día internacional de la mujer, y aunque no celebremos  ciertamente el hecho de que sean lindas, tiernas, amorosas, buenas madres, esposas y amigas; valga la ocasión para refrendar esa admiración infinita que sentimos los hombres hacia las féminas.

Este día se solemniza para recordar a las 129 mujeres trabajadoras que perdieron la vida  en un incendio en una fábrica textil en Nueva York el 25 de marzo de 1911, ante la imposibilidad de salir del edificio en llamas, donde habían cerrado todas las puertas como una práctica común para reprimir los movimientos obreros y evitar la salida de las trabajadoras que ya se sumaban a las manifestaciones populares para exigir el derecho a la igualdad que les fue concedido  un siglo después.

Nos obliga entonces,  esta fecha, a evaluar la condición y posesión de la mujer en la sociedad moderna.  Por ello quiero destacar la importancia de la mujer, que con su trabajo y pujanza ha construido país, es de caracterizar su protagonismo en todos los sectores: la cultura, el arte, la política, la moda, el deporte, entre otros; contribuyendo al desarrollo de la sociedad del siglo XXI. No obstante es menester señalar el gran retraso respecto a la igualdad de género a que nos condena una sociedad machista provista de ingentes manifestaciones de violencia contra la mujer.
[recomiendo mi artículo: “Otras manifestaciones de la violencia contra la mujer” http://blogs.elespectador.com/utopeando/otras-manifestaciones-de-la-violencia-contra-la-mujer/]

Si bien no me sumo a la frivolización que desconoce el verdadero sentido de este memorable día, quiero honrar a esas mujeres: luchadoras, justas, forjadoras, pujantes, líderes, emprendedoras, educadoras y que siembran futuro.

A mi bellísima esposa Marcela, a mi madre, a mi hija, a mi hermana,  a mis parientes femeninas, a mis amigas y compañeras y a todas a quienes les llegue este mensaje, de mi dedicación, un poema de Mario Benedetti.

Te quiero

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

Tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

Y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

Y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

Te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.