Taller Administración del Riesgo

Con la finalidad de fortalecer las competencias de los funcionarios de la Alcaldía municipal de Puerto Colombia – Atlántico, en la búsqueda de la eficacia en la planeación y gestión institucional, desarrollamos el seminario taller sobre administración de riesgos, dirigido a interiorizar en la entidad un enfoque basado en la prevención, administración y control del riesgo.

La gestión de riesgos es un enfoque estructurado para manejar la incertidumbre relativa a una amenaza, a través de una secuencia de actividades humanas que incluyen la identificación, el análisis y la evaluación de riesgo, para luego establecer las estrategias para su tratamiento, utilizando recursos gerenciales. Las estrategias incluyen transferir el riesgo a otra parte, evitar el riesgo, reducir el impacto negativo del riesgo y aceptar algunas o todas las consecuencias de un riesgo particular mediante una decisión informada.

La gestión del riesgo en la administración pública se desarrolla a partir de tres tipos de riesgos a saber: riesgos de gestión, de corrupción y de seguridad digital. El taller de gestión del riesgo dirigido a los funcionarios de la Alcaldía municipal de Puerto Colombia, se centró en identificar y gestionar los riesgos de corrupción debido a su connotación, afectación e impacto.

La administración de riesgos de corrupción permite identificar y controlar las situaciones a las cuales puede estar expuesta una entidad, que implique el uso indebido del poder y el desvío de la intención de lo público para generar un beneficio particular. A través de la metodología de gestión de riesgos de corrupción, la entidad identifica, administra, controla, evita y mitiga la posibilidad de ocurrencia de riesgos de corrupción frecuentes en la administración pública

La metodología empleada para la gestión del riesgo de corrupción, articulada a los riesgos de gestión y de seguridad digital, está alineada con los mejores estándares internacionales como lo son, el Modelo COSO 2013, COSO ERM 2017 y el Modelo de las tres líneas de defensa.

Sabemos que las organizaciones y todos como individuos, somos vulnerables ante los diferentes riesgos que algunas veces no advertimos en nuestra cotidianidad. Administrar el riesgo implica identificar cuáles son esos eventos (riesgos) que de consumarse suponen un gran daño de carácter técnico, económico, social, tecnológico y de imagen entre otros, sobre nuestros intereses y objetivos, de allí a necesidad de implementar procedimientos orientados a controlar esos riesgos evitando que ocurran.